
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Tertulia y comida de Navidad el día 18


domingo, 21 de noviembre de 2010
"El poema y la espada"



martes, 9 de noviembre de 2010
Tertulia con Francisco José



miércoles, 3 de noviembre de 2010
perito en lunas

A Miguel Hernández, de quien aprendí a amar la poesía.
A este perito en lunas
que correteó por la huerta
de los versos y dejó herida la mañana
cuando el rayo que no cesa lo partió en dos.
Su sombra caracolea entre los vivos
y su alma se funde, universo arriba,
con todos los habitantes de aguas y gallos
del planeta.
A este que no tuvo tiempo de despedirse
del sol y de los trigos sino de alimentar
la tierra que otro día amortajara a aquel
con quien tanto quiso. A Miguel, poeta
de todos, que se precipitó en la sombra
buscando la luz que le huía
mientras palpaba la sangre de cebolla
que le amamantaba.
Generosos versos de silbos vulnerados
se vuelven semillas de otros hortelanos,
de otros fabricantes de palabras,
de otros labradores que con dientes y puños
enhebran este surco de ausencias
donde la flor del instante se hace tiempo
y la herencia del fuego se hace amor,
vida y muerte aun tiempo.
Y así, vuela el corazón entre versos,
entre canciones que van
del principio del alma a la boca
haciéndose sentir entre los vientos
del pueblo
y que asciende como palmera
a la orilla de todos los desalientos.
A ti, poeta, rayo de sol que no nos dejas
pero sí a la sombra vencida, que te fuiste
con los ojos abiertos besando estrellas.
martes, 2 de noviembre de 2010
Con tres heridas
La del amor, eternamente abierta se la ofreció a Josefina, su novia de siempre, su musa, herida abierta a las caricias, a la ventana de los besos, a la candente entrega del deseo, receptiva al amor, oferente al deleite, a la entrega, abierta a los suspiros y al abrazo fecundo.
La de la muerte, herida que pronto ascendió desde las abarcas del poeta a su frente de luna, herida que arrastró por las tenebrosas cárceles franquistas.
La herida de la vida, es fecunda, solidaria, no hay que temerla.
Qué herida puede ser más bella que la elegía a Ramón sije: No hay extensión más grande que mi herida, dice Miguel, en esta bella composición. Sabemos del dolor que producen los reveses de la vida, sin que por ello ignoremos que esta llaga dolorosa, nos hace sentir vivos.
Sus desiertas abarcas colmadas de tristeza en la noche esperada, son un triste poema.
Y una gota de lluvia es un triste poema si corre por el rostro de algún niño yuntero.
jueves, 28 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
CUMPLEAÑOS: Análisis de un poema de Francisco Mena Cantero por Ana Castillo

Ana nos propuso analizar, desglosar, detenernos, paladear cada verso del poema Cumpleaños de Francisco Mena Cantero, perteneciente al poemario Plural espejo, escrito entre 1975 y 1980 y publicado por la Colección Ángaro en Sevilla en 1983.
El autor, nacido en Ciudad Real en 1934 y licenciado en Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid, actualmente reside en Sevilla desde 1971 donde dirige junto a Víctor Jiménez la colección de poesía Ángaro. Cultiva el artículo periodístico y la poesía, siendo esta última la más reconocida. Su bibliografía es muy amplia y está jalonada por innumerables premios.
El poema, dedicado al cumpleaños de su hija, no tiene desperdicio, es más quizá no le sobre ni una sola palabra. La primera lectura nos situaba en un contexto en el que una niña cumplía el rito de paso a la edad adulta:
v 1 “Ya eres mujer […]
v 5 - 6 “Ya llevas a un mismo tiempo el azahar del árbol […] v 15 - 16 “Ya eres mujer. Estás en la azotea del misterio […] v 21 “Hoy la calle se te llena de historia […] “
En lo que Ana consideró la primera parte del poema (los primeros cuatro versos) nos encontramos una (nueva) mujer que ya tiene zarcillos no para llevarlos ocasionalmente sino para adornar las tardes una a una. El autor nos deja encabalgados (como seguirá haciendo más adelante) algunos versos, de modo que invita al lector a seguir a buscar la sorpresa poética del siguiente verso.
En el quinto verso consideró Ana que comenzaba la segunda parte. Una segunda parte donde el olor del azahar del árbol,
v 7 - 8 […] y las rojas, minúsculas / y rojas amapolas / del campo. […]
se unen al de los patios del Sur que apareció como cierre del verso 4. Se debatió mucho acerca de ese pleonasmo de la palabra rojas en la que posiblemente el autor quería resaltar la sencillez de la flor o compensar la palabra minúscula o describir con el color el paso físico de la niña a la edad adulta. Un rojo resaltado como el de aquella niña que en la película La lista de Schindler huye buscando refugio entre el sepia y el sincolor del fondo. Y sigue creciendo la segunda parte entre aromas y una bonita gradación de mañana a día que asciende:
v 10 - 14 […]“Hueles a estreno, / a mañana sin fin, / a día / ascendiendo a la piel / como una madreselva […]
Discurriendo el poema con zarcillos y entre Patios del Sur, el azahar del árbol, las rojas amapolas y la madreselva el contexto no puede ser otro que Sevilla. Hasta aquí el autor contextualiza el poema. A partir de ahora mira en lo profundo del cambio de la joven que ya está en lo que él llama la azotea del misterio (¿el alma abierta como una azotea como propuso Ana o el último escalafón de una necesaria ruta de vida donde se enfrenta cara a cra a lo desconocido?); y la sitúa en una dura disyuntiva que ocupó gran parte de las discusiones e interpretaciones de la tertulia y que dejo a voluntad del lector interpretar, sobre todo en lo referente a la expresión días inútiles:
v 16 - 20 […] “ y eres / el prodigio sin término / de cada madrugada. O esta flor / que acaba de brotar en el jardín / de tantos días inútiles. […]
El final (última parte, último tres versos) es impecable. El poeta ve que la calle se le llena de historias a la nueva mujer y la sitúa en un aquí y en un ahora que se han cobrado como precio su niñez:
v 22 - 23 […] porque, quizá, esta fecha y este imperio / valen ya tus dos trenzas.
…pero, ¿habrá valido la pena el precio pagado? Clave ese quizá en mitad de una frase que iba a ser categórica, pero que, al poco de iniciada, queda matizada por un quizá que plantea un fuerte interrogante al lector.
Una magnífica tertulia de participación que ayudó a abrir la mente y que demuestra que leer un poema es mucho más que juntar letras en los ojos y cuánto se pierde cuando simplemente juntamos letras.
Enhorabuena Ana por esta invitación que seguro tendrá una continuación en lo sucesivo. Y enhorabuena al resto de tertulianos que, con sus opiniones enriquecieron en gran medida el trabajo de Ana Castillo. Y, cómo no, al autor cuyo poema hizo que la mañana de este sábado de otoño fuese aún más agradable de lo que ya era.
Javier Carmona.
lunes, 11 de octubre de 2010
Homenaje a Estrella Doncel
martes, 28 de septiembre de 2010
Cuerpo de niña y alma de mujer

Cuerpo de niña y alma de mujer, más maduras que las chicas de su edad, Ana Belén Martín Moreno expuso el sábado 25 de septiembre sus poemas. El cuadernillo lo titulaba De una poeta futura.
Esta poeta en ciernes tuvo la valentía de presentar algunos de sus mejores versos de la creación que, durante dos años, ha ido madurando y tejiendo.
Todavía con asonancias en sus versos, pero con una profundidad impropia de su edad, AnaBelén dejó sobre la mesa de la Tertulia lo que consideraba mejor. “Me admira, decía Rafael Rufino, la sensibilidad de esta criatura”. Y es que es así. Una chica aparentemente tímida e introvertida con una gran capacidad para expresar sus sentimientos con fuerza.
Según se dejó traslucir en su exposición ha escrito siempre buscando en los versos la complicidad del amigo. Y es que la palabra es la mejor terapia para sobrevivir en medio de las dificultades.
Así, Ana Belén fue presentando su creación, sus versos, de manera cronológica en tres partes, incluyendo los primeros versos que sus familiares descubrieron un día.
El primer tramo de su exposición tiene títulos muy intimistas buscando el pareado de sonetos que no acaban de salir pero que, con ricos materiales, están ahí. Así, estos son:
Como invierno; Muerte; Contrariedad; Imaginando.
En estos poemas aparece el sentimiento de una niña con ganas de expresar el amor y los contrarios como lo manifiesta en estos versos:
“Todo tiene su contrario
tierra, agua
luz, sombra
blanco, negro
amor, guerra”(<strong>Contrariedad)
Ella, como poeta, se siente marcada por una fuerza, la de la palabra que a borbotones le lleva hacia lo inexplicable y así lo expresa:
Me siento marcada
por una poderosa fuerza
que me lleva hacia algo
inexplicable…
Miro en el espejo
y veo la marca…(Marcada)
Por eso, con tonos casi infantiles, imagina un mundo de hadas, de sopranos, al lado de su” azul príncipe”. Es el deseo paradisíaco que todos sentimos y que, cosido a nuestra entretela humana, nos permite fantasear. Por eso ella expresa en su poema Imaginando, en un entramado anafórico, sus deseos, sus intimidades que más tarde afloraran con nombre propio:
Me imagino siendo yo
un hada de negras alas…
me imagino siendo yo…
En el segundo tramo, los poemas tienen como protagonista el romance algunos intitulados en inglés ( You; The man) obedeciendo a sus ritmos de joven donde las modas provocan una fuente de escapa a los deseos. En el caso de Ana Belén, lejos de veleidades, es una forma de seguir expresando ese alma de mujer enamorada, en este caso de los libros. Queda patente en este poema: Un libro, un romance
Un libro, una historia.
Un amor, un desafío…
El amor, la tentación más grande
El libro, la más grande historia.
Los versos repiten sus sentimientos amorosos propios de una joven que crece y tiene gran sensibilidad capaz de idolatrar al amado
Eres la mitad
que me hace completa
porque tú,
sabedor y científico
eres quien me cura. (You)
Nuestra tertuliana supone el amor en un infierno, desde donde la imaginación, como una loca de la casa, hace memoria
Un día más
en este infierno
pensando en ti…(The man)
Es en el último de los poemas, de esta segunda parte, donde Ana Belén da unas pinceladas con tonos místicos que nos recuerda a aquellos versos de Juan de la Cruz en su Subida al Monte Carmelo…
Esa llama, que
se aviva en mi ser
dentro de mi cuerpo,
que refulge en mi
y me da calor.
Ese fuego hace
que tú,
príncipe de la soledad
me atraigas.
(El deseo)
El tercer tramo lo marca aquellos poemas que ha creado después de su entrada en la Tertulia de Gallos. Este hecho es para ella un acontecimiento que le marca en un antes y un después. En realidad, el estar como tertuliana hace que esta chica, de secundaria, empiece a tomarle el pulso a la poesía, a las letras escritas de una forma más sosegada. El contacto con las personas adultas de Gallos le empuja a sentir esta etapa como la más importante de su vida. Así, el tercer tramo de esta tertulia del día 25 lo inicia con los versos dirigidos al poeta de Orihuela, a Miguel Hernández. Con caracter de romance empieza diciendo
En los campos de Orihuela
Entre aceitunas y praderas,
se encontraba don Miguel,
rumores de lucha llegan…(<strong>Miguel Hernández)
Para seguir después con unos versos donde la naturaleza toma protagonismo
Al son de la naturaleza
Oigo tu canto nacido (Al son de la naturaleza)
O es en realidad, el alma ausente, en un poema de amor donde las metáforas nos invitan a pensar en la amistad o en el amor de la familia
Cuerpo sin alma,
alma sin cuerpo.
Lo tuyo es mío,
y lo mío tuyo…(<strong>Cuerpo sin alma)
Después de oír a cada trecho la corrección de los contertulios, Ana Belén terminó con un poema que intentaba ser una protesta, una reivindicación de lo mejor ante un mundo contaminado. Una nota social que no es muy normal en la poesía o en los escritos de una adolescente.
Mundos que contaminan,
Gente que vive por vivir…
Mundo muerto, mundo oscuro(Una hoja yacente)
Océanos sin agua,
Sequías azoran …(Cada mañana)
Ana Belén dice sentirse orgullosa de estar en Gallos y los contertulios de Gallos se sienten honrados de tenerla entre ellos. Su deseo de madurar se está cumpliendo, “apunta maneras”, decía algunos de los presentes.
Suerte amiga tu tienes toda la vida por delante. Un día nos superarás porque ya nos has superado, con tu modestia y tu valentía de mostrarnos tu interior. Gracias por compartir.

viernes, 24 de septiembre de 2010
Visita de Gallos al programa "La voz en espiral"

Fotografía: © Mª Paz
lunes, 13 de septiembre de 2010
Miriana Huamán: El amor al ser

El pasado sábado 11 de septiembre comenzamos el nuevo curso de Tertulias en la Biblioteca Pública Jesús Delgado Valhondo, con la lectura de poemas originales de Miriana Huamán.
La primera sorpresa que encontramos al hojear el poemario fue que el nombre de Miriana no aparecía como firma de sus poemas, sino el de Justina, el nombre de su madre el cual había decidido adoptar en agradecimiento a todo lo que hizo por ella. Miriana se lo quiere devolver regalándole su poesía. Una poesía de introspección y búsqueda personal a través de las cosas pequeñas.
Miriana presentó una colección de cuatro poemas y un cuento, trabajo que dio de sí para hora y media de comentario, debate y discusión entorno a su propuesta.
Comenzó con el poema que da título a este comentario, El amor al ser, que fluye largo entre versos generalmente cortos, libres de rima, insistiendo en el amor como principal virtud del ser humano. Un poema que va creciendo en intensidad desde su comienzo en lo más pequeño e íntimo:
El amor al Ser es dulce,
tranquilo, pequeño tierno,
muy querido y escondido
en el interior del alma [...]
hasta acabar en lo más inmenso y universal
[...] Y como solo se puede querer
a la Universalidad omnisciente,
de todos los Universos contenidos
dentro de una misma sensibilidad:
la sensibilidad de Dios.
Por el camino se hace presente la autora y vuela acercándose a una poesía metafísica que trata de superar los límites de lo físicos, dejando fluir las sensaciones.
[...] Y escribo con la emoción de los adentros
para un Amado,
lo pienso,
lo sueño,
y la espiritualidad revolotea
[...]
mientras las melodías de un espíritu
tocan transparencias de lunas,
firmamentos cuajados en soles
y en Universos plenos
[...]
Infinitud inescrutable es el Ser,
energía constante y urgente,
que fluye eterno
en el lenguaje etéreo de Su Amor.
Los dos siguientes poemas tuvieron un tono más descriptivo. Tus ojos aún guardaba el tono místico del primer poema, en el que la identificación de las niñas de los ojos con niñas hechiceras es muy original y con un mensaje de esperanza reflejado en esos ojos oscuros
[...] Un abismo adonde van a jugar
con miel oscura,
las dos brujas, niñas hechiceras;
cada cual llena su caldero
de las mágicas pociones
que adormitan a su rey
[...]
Cuando yo te miro a los ojos
veo el brillo parpadeante
de un genio,
que hace luz iridiscente
de la más oscura temeridad [...]
Tu mirada, por el contrario fue un poema completamente descriptivo en el que la autora prácticamente desaparece dado el tono impersonal de los verbos, para fotografiar una mirada amiga.
[...] Hay un hondo y profundo cielo
en tu serena mirada,
adonde vienen a posar
cuales lunas, cuales soles
las primeras luces
de un mundo muy humano
que espera paciente
abrir las fuentes de lo azul [...]
En La luz de la idea, vuelve Miriana a sumergirse en la introspección
Hay una luz omnisciente
en la profundidad de la idea [...]
La luz es el conocimiento que busca en el amor
[...] Una luz sempiterna
que no se extingue por su Amor
una idea de lo eterno
que no se acaba en la Entrega [...]
Finalizó Miriana su lectura con una prosa tejida de su poesía. Una mariposa que repartió ideas distintas entre los tertulianos. Para unos, la mariposa era el alma, para otros era la autora, para otros el Amor, el conocimiento, el ser humano ... repartiendo algo tan poético como la sugerencia entre todos los lectores.
[...] Han sido muy largas las noches de soledad, cuajando cristales que resbalaban desde la hondura del alma hasta confundirse en los abismos del vacío, en las peleas constantes de la verdad, la eterna verdad del sentimiento que cae como gota de rocío sobre el océano inconstante de las ideas.
La mariposa de las alas rosa ve el reflejo de la pequeña gota de rocío que le regaló el cielo, como una noche en la que comprendió al Infinito [...]
El afán de Miriana por trascender mediante la poesía es encomiable, mirar más allá de unos ojos y ver maravillas en una mirada. Sus explicaciones complementaron perfectamente a sus poemas, así como las opiniones de los tertulianos que, con toda seguridad, ayudarán a Miriana a llegar a la síntesis poética y enriquecer su poesía.
Javier Carmona
jueves, 9 de septiembre de 2010
Nuevo curso de tertulias de Gallos
lunes, 21 de junio de 2010
La mañana de la muerte de José Saramago

Mañana de sábado. Recién levantado leo Caín, la última novela de José Saramago. En ella desafía a Dios. De fondo suena la radio anunciando la muerte del autor. Cierro el libro y lo primero que me pide la mirada es su obra (casi entera) en un rincón de mi librería.
Corría 1995 cuando alguien me habló de Memorial del Convento; busco en una enciclopedia el Convento de Mafra que aparece en la portada y me lanzo a leer por primera vez a Saramago. Más allá de la anécdota histórica surge la poesía: ¡a quién se le podría ocurrir intentar volar en la Lisboa del siglo XVIII sino a un cura soñador! El sueño de la passarola revolotea como una mariposa por entre las páginas de la novela y haciéndome de guía en mi viaje por la Lisboa barroca y soñadora, aunque en este caso no sueñe con dominar los vientos del océano, sino con los del cielo. A partir de aquí, Saramago me convenció de que el fondo de su prosa se parecia a la poética que yo buscaba. Solo me hacía falta confirmarlo.
En Levantado del suelo vi la realidad más cruda alzarse hasta la libertad de una revolución necesaria. Un suelo que, aunque pobre, da la vida, crea el fruto que hace posible lo más grande y lo más pequeño. Saramago sublima lo inadvertido como elemento único y vital, la persona más humilde, el esfuerzo más vano, la porción de tierra más salobre tienen todos una esperanza y a la vez un fin. No obstante, Saramago ve una sociedad enferma, que puede perder su sitio y vagar sin rumbo (La balsa de piedra) o padecer una absurda enfermedad como en su excelente Ensayo sobre la ceguera (continuado en Ensayo sobre la lucidez, tan peligrosa como esta ceguera). Aquí comienzan a desaparecer los nombres pues poco importan sino sus contenidos. En Ensayo sobre la ceguera no aparece ninguno, pero todos sabemos quién es quién (o quiénes somos quiénes).
Paradójicamente, una novela titulada Todos los nombres sigue esta línea y solo aparece el del pequeño burócrata don José, desafiando largos pasillos y laberintos de silencio y oscuridad, buscando nombres, en concreto uno, a quien rescatar de la negrura de un fichero polvoriento o de la misma muerte. Impecable el diálogo de don José con el pastor en el cementerio y el final que deja una dulce sonrisa embobada en los labios. Una muerte también puesta en cuestión y desafiada en Las intermitencias de la muerte.
Saramago me hizo creer en un mundo que tiene que cambiar y puede hacerlo. Una caverna oculta en una inmensidad es lo que queda de la pureza de la vida. Recuerdo haber visitado Lisboa cuando publicó La Caverna. Allí acababa de abrirse un inmenso centro comercial y en ese momento me vi dentro de la novela de Saramago; busqué al sencillo alfarero pero no lo vi por ninguna parte. Quizá éramos cada uno de nosotros ese alfarero que cualquier día dejaría de tener sentido. Recordé los ingentes edificios que dibujaba Chumy Chúmez y la pulguita de humano que se postraba ante ellos. Salgo a la calle hoy y no tengo que andar mucho para verme de nuevo en la novela de Saramago y buscar mi caverna donde seguir siendo yo.
José Saramago ha estado en el mundo desde el principio, pisando la tierra. En su discurso del Premio Nóbel dijo que el hombre más sabio que había conocido había sido su abuelo, un pastor que nunca supo leer ni escribir. Siempre fue consecuente con sus principios e ideales hasta el final, marcados por una infancia casi nómada y sin apenas recursos para sus ganas de estudiar y aprender. Se hizo a sí mismo. Su obra no se puede desvincular de su vida, influyendo hasta en el hecho de irse de Portugal tras verse rechazado por la publicación del Evangelio según Jesucristo, un personaje al que dibuja como don José en Todos los nombres, como al alfarero de La Caverna, como al inventor de la passarola, como a los agricultores de Alzado del suelo, como al hombre que víctima de la ceguera blanca se para delante del semáforo, como a todos ellos describe a un Jesucristo pura y sencillamente humano. Y desde Lanzarote siguió observando el discurrir de la vida. Nos vio como el elefante que parece realizar un absurdo y caprichoso viaje y que resulta siendo la vida entera del animal (El viaje del elefante).
Alguien podrá traerle de nuevo a la vida como él rescató de la muerte a Fernando Pessoa en El año de la muerte de Ricardo Reis, obra de obligada lectura para un poeta que cree en las circunstancias que rodean los versos. Pero no será necesario. Su obra nos hablará de él, sin nombre, pues poco importan los nombres en su obra, pero con hechos que al fin y a la postre es lo que nos salva verdaderamente de la muerte.
Vuelvo a Caín y comprendo que Dios no se ha vengado de José Saramago por su continuo desafío humano; no lo ha hecho; nunca podría.
Javier Carmona.
viernes, 11 de junio de 2010
el tren metafórico
La introducción.
Bello espejo, si es el alma del poeta lo que en el se refleja.
En el génesis del viaje, lo primero que se percibe son los raíles de la vida, un interrogante hacia el verso aún no creado, un río de incógnitas también en esta metafórica partida.
Inicios.
Es Vulcano con su efervescencia creadora quien mantiene vivo el deseo de expulsar de su interior la lava emocionante del poema, en estos versos de desamor se aprecia la llaga dolorosa pero necesaria para hacernos sentir vivos, es el hilo de Ariadna, el nexo imprescindible hacia la esperanza.
Ya ha comenzado el verso a latir desde lo más profundo, el viaje se inicia en este preciso instante, la ventana del tren nos invita a observar junto al río pájaros azules y nubes de escarchas que podemos tocar con los dedos del alma leyendo estos poemas.
Cuatro momentos para el poema.
Varias estaciones han recorrido el verso y la emoción, ya son cuatro momentos en el tiempo para ver la luz, la oquedad de las horas, para soñar abrazos, para no asirse al espacio cotidiano, para volar con la savia del verso entre los labios, el verso no descansa y sueña con sensuales metáforas que le acerquen a la fragua donde se templa el poema en soledad.
Linda atalaya la de estos poemas, desde la que se vislumbra un manantial de sensaciones, donde se pueden conjugar "...amaneceres de luz, con el ardor de la sangre, la absurda impaciencia con el sentir de la savia..." y todo ello en perfecta armonía poética.
Los grupos poéticos.
El tren necesita sosegarse del ímpetu de las primeras etapas, compartir la experiencia adquirida a lo largo del viaje, para ello hace un alto en la estación de La regenta donde ya los versos comienzan a quebrar albores y se desnudan de equilibrios metafóricos y suben por la plaza de la quimera y bajan por las filigranas del suspiro para alcanzar las puntillas de un horizonte imaginado sin que por ello se rompa la estética del lenguaje ni el onírico universo poético.
La actualidad.
El viaje ha de continuar, el tren prosigue latiendo, se halla indiferente, penetrando en la oquedad profunda de la tristeza o colmando las cimas más proclives al amor; hay que seguir enriqueciendo el anaquel de la experiencia, alimentando, aunque sea con lágrimas, el sueño de los lirios y la alondra.
Al mediodía, descansan allá en las parameras las nubes, las encinas, el sol y los terruños y el verso continua labrándose en el aire, como elixir sagrado.
La emoción comienza a susurrar un rosario de versos, lamentos, besos y quejidos y un aguacero inmenso como soles de espumas acaricia los pómulos del poeta del llanto.
No, no serán suficientes las siete vidas plenas para llenar el alma de tanto sentimiento, para borrar la imagen de unos labios quemados por la fecundidad del beso y la memoria ausente.
Estos versos sugerentes, colmados de ternura, me llevan buceando hasta el fondo del alma del poema.
Amigo Tino, gracias por darme la posibilidad de disfrutar de este trabajo y poder comentar la agradable sensación que me ha causado su lectura.
Eladio Méndez.
jueves, 10 de junio de 2010
Homenaje a Miguel Hernández
Leyeron Miriana Díaz Huamán un poema de Faustino Lobato, Gregorio Yañez Maestre Elegía a Ramón Sigé, Antonio Salguero Calvajal un poema de Mª José Fernández Sánchez, Eladio Méndez Fernández El niño yuntero, Ana María Castillo Moreno la Nanas de la Cebolla y Suso Díaz un poema suyo. Nosotros recogemos los poemas que componentes de GQA dedican a Miguel Hernández.

Faustino Lobato Delgado
A Miguel Hernández,

Antonia Cerrato Martín-Romo
CORAZÓN DE POETA

A Miguel Hernández

miércoles, 9 de junio de 2010
II concurso poesía, primer premio

El poema ganador es "!SHHHH¡" de Aurora Samino Rodríguez de 10 años del C.P. Francisco Giner de los Ríos.
Mi jardín es fabuloso,
pues tiene un secreto misterioso.
Por las noche en el manzano,
siempre se ven pequeñas manos,
muchas luces de colores,
¡en Navidad las mejores!
Resulta que en mi jardín
hay un pequeño país,
lleno de hadas chiquitas
y sus pequeñas casitas.
Si no cuentas lo que te cuento,
a algunas te presento.
Yo tengo un hada madrina,
ella se llama Faustina;
su nombre no es muy bonito,
pero hace ricos huevos fritos.
Florencia, la reina de las hadas,
tiene algunas criadas
que, aunque siempre están ocupadas,
a veces se van de acampada.
Jacinta es la princesa,
que está obsesionada con que pesa;
pero es más flaca que un fideo
y apenas come, eso creo.
Mi amiga el hada Rita
siempre tiene en su boquita
el refrán que le decía su abuelita:
“lo que se da no se quita”.
No te puedo contar más,
que me llama mi mamá;
otro día que tenga tiempo
yo vengo y te lo cuento.
yo todo lo negaré;
tú como mentirosas quedas
y ya nada más te contaré.
