martes, 25 de marzo de 2014

TERTULIA EN EL MÁS PURO SENTIDO DE LA PALABRA: Juan Gelman, Félix Grande, Ana Mª Moix y Leopoldo Mª Panero... in memoriam


La tertulia del pasado sábado 15 de marzo, que iba a versar sobre Platón, tuvo que modificarse ante la imposibilidad de Miriana Díaz. Esperamos que otro día nos pueda deleitar sobre sus reflexiones entorno a Platón. 

Entretanto tuvimos que improvisar una tertulia diferente. Pensamos en pegarnos a la actualidad y decidimos recordar a los cuatro poetas que el 2014 se ha llevado con él, por este orden Juan Gelman, Félix Grande, Ana Mª Moix y Leopoldo Mª Panero, los cuales apenas habían sido tema principal en ninguna ocasión a lo largo de nuestra ya larga trayectoria. Se pidió que los asistentes aportaran poemas de los cuatro para su comentario y crítica. No solo fue muy positiva la aportación de los tertulianos, sino también la activa participación de los que a nuestra tertulia acudieron con sus comentarios sobre los poemas y las circunstancias vitales de los poetas en cuestión.

Se trató de una puesta en común, sin una línea marcada, ni límites de tiempo, ni la dirección específica de un único ponente. El resultado fue una tertulia abierta que satisfizo en gran medida a los que allí acudimos. 

En primer lugar acometimos la poesía del poeta argentino Juan Gelman, aportando cada tertuliano las circunstancias vitales que conociera, su compromiso social y su exilio en México. Comentamos que se trataba de un poeta de palabra directa, pero poética, con una agilidad versal personal y su preferencia por la letra minúscula. De entre los poemas que leímos, destacamos Confianzas de su libro Relaciones escrito en Buenos Aires entre 1971 y 1973: 

se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de
 versos harás la Revolución» dice
se sienta a la mesa y escribe


A continuación leímos y, sobre todo hablamos acerca de Félix Grande, sus azares vitales y comentamos sus
más conocidos poemas en los que el miedo y el dolor por la Guerra Civil vivida, siempre se hacían presentes. Además de su labor entorno al flamenco, y de sus poemas más conocidos, Jesús Mendo aportó un bonito soneto dedicado a dedicado en su totalidad a la celebración y a la nostalgia de los pechos de una mujer. Un poeta en una etapa de crisis, si no puede escribir, siente algo muy semejante al hielo de la muerte. Se trata de un poema aparentemente fuera de la línea esperada en Félix Grande, pero de gran calidad. Os invitamos a leer el Soneto XII:

Panes de punta y altanero pico
donde pugna sagrada tu arrogancia,
tiempos redondos en primera instancia,
 fortuna par en donde me hice rico;

palacio doble en que moré, acerico
de mi temblor y mi perseverancia,
torres de tu fantástica fragancia,
posadas de mis manos y mi hocico.

Nunca fue doble el universo, sino
cuando en aquel remanso del camino
tus pechos supe venerar a tragos.

Ahora caminarás como una diosa
doblemente empujando a esta furiosa
distancia en que comienzan mis estragos.

Ana Mª Moix era la gran desconocida, dado su carácter creativo, se dedicó tanto a la prosa como al verso. Moix se nos reveló como poeta en conexión con las tendencias creativas pop norteamericanas de los años 60, los Allen Ginsberg, Charles Bukovski, incluso Bob Dylan o anglosajonas en general como Auden o Eliot. Leídos los ejemplos aportados, identificamos una poesía urbana, de realidad, con una clara intención de contar y ejemplificar. El poema es el fondo y no tanto las palabras. Importa el mensaje. Como testigo de esto dejamos aquí el poema Andando el tiempo se verán las caras.

Andando el tiempo se verán las caras, esos que gritan por las esquinas viva la revolución. Degeneramos, compañeros. Preguntad al mozo de telégrafos si le gusta la historia de Rossy Brown.
Rossy partió bajo la luna, una noche de fiesta en casa de Míster Brown. Un caballero la envolvió en su capa y a sus sueños la llevó.
Regresó luego, triste y perdida, y a los pies de la mamá sollozó: Yo no sabía qué me decía aquella noche, verbena de San Juan, cuando dije estoy cansada y tengo sueño, mañana ya os veré. Tengo una herida y un hijo muerto. Sólo su capa Jim me dejó. Era mi dueño, y aunque lo digan, Jim nunca fue salteador.
Lo saben Rossy y la cocinera que en el ajo estuvo en la ocasión: Jim vuelve siempre. De madrugada su canción canta a las muchachas de negros ojos y dulce voz:
Un amor tiene cualquiera
pero Dulce Jim, no.
Y es que el mozo de telégrafos está enamorado, y no sabe qué hacer para que la hija de la portera entienda que no es muchacho del montón.
Finalmente fue Leopoldo María Panero quien nos ocupó, comentando entre todos la trayectoria , el cual nos sirvió para comparar ambas poéticas.
Decir con el lenguaje
vital de una familia marcada por la poesía y por la inestabilidad. Por aquellas casualidades de la búsqueda en Internet, nos encontramos con un soneto castellano y tradicional de su padre Leopoldo Panero titulado

En esta paz del corazón alada
descansa el horizonte de Castilla,
y el vuelo de la nube sin orilla
azula mansamente la llanada.

Solas quedan la luz y la mirada
desposando la mutua maravilla
de la tierra caliente y amarilla
y el verdor de la encina sosegada.

¡Decir con el lenguaje la ventura
de nuestra doble infancia, hermano mío,
y escuchar el silencio que te nombra!

La oración escuchar del agua pura,
el susurro fragante del estío
y el ala de los chopos en la sombra.

Muy distinta ha sido la poética de Leopoldo María. Éste habla desde su locura reconocida y la utiliza como instrumento de creatividad. Se trata de una poesía de las imágenes, directa desde la mente del poeta al papel del lector, sin apenas pasar por la razón. Ciertamente el poema que más nos impresionó y más comentamos fue Proyecto de un beso, el cual fue víctima de nuestras distintas interpretaciones.

Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga
te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra
te mataré mañana cuando la luna salga,
y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación
te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.

Se trató de una maravillosa tertulia, amena y con una participación activa. Decidimos programar al menos tres tertulias de este tipo para la temporada siguiente, dado el magnífico resultado de esta.  

La mañana se completó con los poemas que leímos entorno a la palabra FUEGO, poemas que podéis ver arriba en el apartado "Poetas del fuego". Para la siguiente tertulia proponemos la palabra AGUA y así continuar con los cuatro elementos hasta terminar a final de esta temporada.

En la próxima tertulia, Eladio Méndez nos traerá en persona al poeta, artista plástico y poeta visual Joaquín Gómez. Nadie que pueda venir debería perdérselo.

Texto: Javier Carmona
Fotos de la tertulia: Eladio Méndez




1 comentario:

  1. Aún conservo el agradable recuerdo de una tertulia que resultó de los más amena, provechosa e interesante. En realidad...una tertulia en el más completo sentido de la palabra, ya que cada uno leímos, opinamos y comentamos. Yo me apunto a repetirla jaja. Javier...excelente reseña de la del homenaje a Felix Grande e igualmente aparentes las fotos de Eladio. Enhorabuena a los que participaron en el homenaje...Jesús, Antonio..y todos los demás. Saludos.

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